Una sola página, imprimible, diseñada para usarse durante una sesión de reflexión de 20–30 minutos:
No es un ejercicio de cinco minutos. Reserva al menos media hora y un cuaderno aparte para anotar pensamientos que no caben.
Anota cinco actividades concretas que hagas (o hayas hecho) en las que el tiempo desaparece. No 'la lectura' — más concreto: 'leer ensayos de no ficción los domingos por la mañana'. La concreción es donde aparece la información útil.
Pregúntate qué te piden tus colegas o conocidos sin esfuerzo. Lo que para ti es obvio, para muchos no lo es. Anota cinco habilidades específicas — verbos, no etiquetas.
Qué problemas te resultan intolerables cuando los ves sin resolver. No tiene que ser épico — puede ser concreto y pequeño. Anota tres.
Examina las respuestas anteriores y pregunta qué mercado existe para alguna combinación de ellas. Sé honesto: hay pasiones que el mercado no compensa. Esto no descalifica tu ikigai, solo aclara si vive dentro o fuera del trabajo.
Hemos optado por no pedir tu correo a cambio de la plantilla. La fricción mata las descargas y Google penaliza los muros de email. Si quieres recibir más recursos, puedes suscribirte después.
Opcional: te enviamos la plantilla por email para que la encuentres fácilmente después, más un mensaje con nuestros mejores recursos gratuitos sobre ikigai. Sin spam, cancela cuando quieras.
La descarga de arriba funciona sin email — esto es totalmente opcional.
Si la plantilla te ayuda a empezar, estos tres recursos sirven para profundizar:
El concepto japonés, el diagrama, la investigación detrás y los matices que la plantilla por sí sola no puede dar.
Una versión interactiva: respondes preguntas en tu ordenador o móvil y obtienes un perfil con coincidencias profesionales.
Si tu pilar de profesión es donde te atascas, esta guía adapta los cuatro círculos al contexto del trabajo.